miércoles, 18 de noviembre de 2015

Las brigadas antiincendios, cerca de acabar con una huelga de tres meses

Los trabajadores y Tragsa cierran un preacuerdo, que prevé una subida salarial del 11%
Un grupo de brigadistas se reúne con diputados del PSOE, en una imagen de archivo. / ep
Tras concentraciones y encierros. Tras marchar cientos de kilómetros desde diversos puntos de España para acabar ante el Ministerio de Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente. Tras conseguir el apoyo de los grupos de la oposición. Tras lograr, tras 86 días de protestas, que les recibiera Isabel García Tejerina. Tras tensas negociaciones con la empresa pública Tragsa. Y, sobre todo, tras más de tres meses y medio de huelga, los efectivos de las Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF) se hallan más cerca de desconvocar el parón laboral. Los trabajadores han llegado a un preacuerdo con la compañía, según han confirmado fuentes sindicales.
Los brigadistas ya decidieron hace diez días suspender "temporalmente" la huelga tras alcanzar un "acuerdo de mínimos" con la empresa. Un primer acercamiento que ha encontrado este martes una nueva réplica. "Las partes han pactado un principio de acuerdo", ha sentenciado CSI-F a través de un comunicado. "El próximo lunes tendremos una nueva reunión, que servirá para cerrar el documento definitivo. Después se trasladará a las asambleas para ver si lo aprueban. Y será entonces cuando se pueda dar el paso de desconvocar el parón", detalla Jorge Nieto, de CC OO.
El preacuerdo sellado este martes prevé una subida salarial de un 11%, el reconocimiento de una segunda actividad y la negociación de un convenio propio. "El incremento de las retribuciones se hará a través de un complemento de disponibilidad", recalca el representante de Comisiones Obreras, que añade que la empresa les reconocerá como "brigadistas" y no dentro de la categoría profesional de "bombero forestal", como los sindicatos reclamaban. Actualmente se encuentran encuadrados como "especialistas". "Aunque vemos con buenos ojos este avance, seguiremos siendo cautelosos con el fin de que continúen mejoren las condiciones de este colectivo profesional", ha recalcado CSIF.
Los brigadistas antiincendios, un cuerpo de 545 trabajadores, empezaron el 27 de julio una huelga indefinida como protesta por su situación laboral. Su sueldo bruto base oscila entre los 900 y 1.000 euros mensuales. Además, pedían que Tragsa, la empresa pública de la que dependen, fomentase la búsqueda de una segunda actividad para los empleados que, por edad o accidente, no pudiesen seguir desarrollando esta profesión. Según explica Nieto, estos efectivos antiincendios deben superar todos los años una prueba física. "Si no lo hacemos, nos vamos a la calle". En este aspecto, la compañía se ha comprometido a que estas personas desarrollen funciones "de apoyo logístico".
Las negociaciones estuvieron enquistadas durante meses. "No podemos ceder a un incremento de las retribuciones de ese nivel", expuso Jorge Hernández, director de Recursos Humanos, en referencia a la exigencia de las BRIF de subir los salarios un 35%. "No es razonable ni proporcionado", añadió el representante de la compañía. "Me pagan 3,7 euros al día por jugarme la vida", respondían los empleados. Finalmente, han logrado acercar posiciones tras acudir al Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje. "Si el próximo lunes somos capaces de entendernos los brigadistas y Tragsa, entonces podremos empezar a hablar de desconvocar la huelga", sentencia Jorge Nieto.






No hay comentarios:

Publicar un comentario